Jesús se fue físicamente de nosotros, pero se ha quedado en medio de la iglesia por medio de su Palabra, el Bautismo y la Santa Cena, estando presente así en el corazón de cada creyente. Qué importante es que nosotros tengamos esto en cuenta, sobre todo ante las palabras claras y sin filtro de Jesús: "En el mundo tendrán aflicción."