Desde hace varios años en Medellín se ha tratado de borrar las huellas del narcotráfico y de su máximo representante en el país, Pablo Escobar.
La actual administración ha trabajado porque el proceso se acelere y para eso se ha enfocado en derribar algunos de los “monumentos” de la opulenta vida que tuvo el jefe del cartel de Medellín.
Con lo que no ha contado el alcalde Federico Gutiérrez es que más allá de infraestructuras físicas, Medellín se impregnó de la cultura narco, la cual tal vez no sea tan fácil de derrumbar.
Realización: Alejandra Morales [email protected]
Andrea Zapata González [email protected]
Diego Bolivar [email protected]
Maira Giraldo [email protected]
Yuliana Ruda [email protected]
Coordinación general: Luis Fernando Carmona Mejía
Edición: David Berrío
Fotografía: Alejandra Morales