DE LAGRIMAS SE LLENAN LOS DESIERTOS
De lágrimas, de arena y mar
he hecho venir aquí a tu puerta
la llamada de dolor de los mil Dioses
que transitan por las dos mil puertas de la iglesia,
vomitando lágrimas que vierte este Planeta
entre los ojos cerrados de los hombres.
Y si de amor se tratara como siempre
una ráfaga de viento de las almas
que recubren la piel que forma en roca
cuando el amor pugna en tornarse
defensa feroz, ser ave Fénix.
De lágrimas se llenan los desiertos,
de las almas que se evaden de la lluvia.
De arena , mar, y soledades
están repletos los granos de las dunas,
Estamos tan acompañados
de soles, luz y de soledades
que no vemos los oasis ni las sombras
que nos dan la paz e inundan nuestras bocas
para tener la voz con que gritar,
¡¡¡no estamos solos en nuestras oquedades¡¡¡.
De lagrimas se llenan los desiertos
de muertos, humanos comestibles
por la misma red de muerte que creamos
puesta a merced de los delfines.
Estamos y vivimos aguerridos
temiendo la furia de los dioses
sin saber que los dioses son los miedos
de sabernos solos e impotentes.
Cuantas veces luchamos contra sombras
sombras que renacen de nosotros
esos ecos del latido de tu alma
que se vuelven contra ti
allá en la noche.
De lagrimas se llenan los desiertos,
y desierto está mi amor de tus olores
ya quisieran ser de ti esos aromas
con que presumen las flores de mi huerto.
Chema Muñoz. ©