En el Reino de Dios, un embajador no vive abandonado a sus propios recursos: el gobierno que representa respalda su misión. Jesús nos recuerda que no debemos vivir dominados por la preocupación de qué comeremos, qué beberemos o qué tendremos mañana, porque nuestro Padre celestial conoce cada una de nuestras necesidades; pero esa cobertura también demanda que vivamos conscientes de a quién representamos. La bendición del Señor no solo provee, también nos permite avanzar sin quedar atrapados en la ansiedad y el afán: “La bendición del Señor es la que enriquece, y no añade tristeza con ella”. En De madrugada te buscaré descubriremos que Lo mejor de la vida comienza cuando dejamos de pensar como desamparados y aprendemos a caminar con la seguridad, dignidad y responsabilidad de un embajador del Reino. Conéctate con la Palabra, vive de acuerdo con tu ciudadanía y comparte este mensaje: Dios te llamó a representar su Reino y experimentar Una vida abundante.📖 Mateo 6:31-32“No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos?... porque vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.”📖 Proverbios 10:22“La bendición del Señor es la que enriquece, y no añade tristeza con ella.”