Hay días que solo me llega, el dolor, el sufrimiento, el sentirme innecesario, inútil, un estorbo en pocas palabras. Hay días que pasa y está bien no estar bien, aprendo con eso y me mantengo vulnerable con lo que siento y con lo que soy. Me costó mucho decidir publicar esto, pero me gustaría poder tenerlo de recordatorio, para saber que implica estar mal, que puedo hacer con esos sentimientos y que tenga cuidado de estar más atento ante cualquier situación.