Comer es una de las formas más directas de acercarse a un lugar, pero también una de las partes del viaje que más expectativas arrastra. En este episodio hablamos de esa idea tan repetida de “comer donde comen los locales”: qué tiene de bonito, qué tiene de trampa y por qué no siempre es tan sencillo como parece. Desde mercados, puestos callejeros y mesas compartidas hasta cartas imposibles, alergias, intolerancias, cansancio o días en los que simplemente necesitas algo fácil, exploramos la comida como experiencia cultural, pero también como negociación con el cuerpo, el contexto y el ritmo del viaje.