Cuándo una persona se siente triste y vacía la mayor parte del día, capaz de disfrutar y se siente insatisfecha, si ha perdido ganado peso, duerme menos o más de lo habitual, si tiene agitación o lentitud psicomotora, si se siente cansada fatigada y está perdiendo la energía, si tiene sentimientos de culpa o de inutilidad inapropiados y no justificados, si le cuesta pensar, concentrarse o tomar decisiones, y si tiene pensamientos recurrentes de muerte o de suicidio es muy posible que esté deprimida.