Evocaremos a Antonio Giménez Manjón, Juan Parga y Antonio Cano, grandes maestros que brillaron en su tiempo como intérpretes, educadores y autores de verdaderas joyas musicales.
Este valioso rescate artístico se cristaliza en la favorable tarea que realizara el guitarrista Agustín Maruri en su versión discográfica “Romance Español”, interpretadas magistralmente con instrumentos construidos por el francés René Lacóte en 1825 y el español Pedro Fuentes en 1858.