¿Qué estás dispuesto a soltar hoy para dar vida a los demás? En el episodio de hoy, iluminados por el Evangelio (Jn 12,24-26), reflexionamos sobre la profunda, y hasta admirablemente humorística, historia de San Lorenzo, diácono y mártir.
Así como el grano de trigo debe caer en tierra y morir para volverse fecundo, estamos llamados a dejar morir un poco de nuestro ego, orgullo y comodidad en el día a día. A través del testimonio radical de Lorenzo —quien entregó todos los bienes a los pobres antes de dar su propia vida— descubriremos que la verdadera generosidad no espera a que nos sobre para empezar a compartir, sino que confía en que la entrega de lo necesario dará fruto abundante.
Acompáñame a reflexionar: ¿Cuál es ese “grano” concreto que Dios te está pidiendo que sueltes hoy en tu vida particular?