De veneno de serpiente a medicamento
– Este lugar no es un zoológico.
– Es una instalación biomédica de alta seguridad.
– Aquí se crían serpientes venenosas bajo condiciones controladas.
– Temperatura.
– Humedad.
– Ciclos de alimentación.
– Todo influye en la calidad del veneno.
– Cada especie produce un cóctel químico distinto.
– Neurotoxinas.
– Hemotoxinas.
– Citotoxinas.
– Sustancias diseñadas por la evolución para atacar el cuerpo humano.
– La extracción del veneno es un procedimiento estandarizado.
– Se realiza a intervalos regulares.
– Así se evita el estrés del animal
– y se garantiza una composición química estable.
– El veneno recién extraído es una mezcla compleja de proteínas y enzimas.
– En este estado no puede utilizarse.
– Es demasiado potente.
– Demasiado impredecible.
– El primer paso científico es la estabilización.
– El veneno se enfría inmediatamente.
– Se congela o se liofiliza.
– Así se evita la degradación de sus componentes activos.
– En el laboratorio comienza la transformación real.
– El veneno se disuelve en soluciones controladas.
– Se ajusta el pH.
– Se regulan las concentraciones.
– Mediante centrifugación y filtrado molecular, los científicos separan las proteínas por tamaño y peso.
– Algunas fracciones son descartadas.
– Otras se conservan.
– Solo interesan las toxinas responsables del efecto clínico.
– A continuación llega la fase inmunológica.
– El veneno purificado se utiliza para producir anticuerpos.
– Pequeñas dosis se inyectan en animales donantes.
– Generalmente caballos u ovejas.
– Su sistema inmune reacciona.
– Y produce defensas específicas.
– Estos anticuerpos se extraen del plasma.
– Se purifican de nuevo.
– Y se concentran.
– El resultado ya no es veneno.
– Es antiveneno.
– Una sustancia capaz de neutralizar toxinas mortales en el cuerpo humano.
– Antes de convertirse en medicamento,
– el producto pasa por pruebas rigurosas.
– Ensayos de potencia, seguridad y esterilidad.
– Cada lote debe cumplir normas farmacéuticas internacionales.
– Solo entonces entra en la línea de producción final.
– El antiveneno se diluye con precisión milimétrica.
– Se envasa en condiciones estériles.
– Y se sella al vacío.
En España hay medicamentos basados en compuestos que provienen del veneno de la serpiente.
Es decir, que contienen moléculas sintéticas de este tóxico.
De la víbora se extraen anti hipertensivos que bajan la tensión arterial.
A partir de las estructuras de las proteínas de estos venenos se obtienen: antiplaquetarios y anti agregantes.
No pueden faltar los antivenenos biológicos.
No son productos de venta en farmacia sino sanitarios especializados.
Como el suero antiofídico, sus anticuerpos neutralizan el veneno tras una mordedura.
En resumen, la ciencia aprovecha el potencial del veneno sin sus peligros.
– Cada vial contiene una dosis exacta.
– Demasiado poco sería inútil.
– Demasiado, peligroso.
– Desde una mordedura en el campo
– hasta una inyección en urgencias.
– Todo comienza aquí.
– En esta fábrica,
– Donde la bioquímica vence al veneno.
– La ciencia domestica a la naturaleza.
– Y transforma una amenaza letal
– en una oportunidad de supervivencia.
– Esto no es solo industria.
– Es medicina al límite.
– Bienvenidos al proceso que convierte al veneno en medicamento.