La peligrosa vida cotidiana en la Edad Media
• Europa, 1348.
• Imagina despertar en una pequeña choza de madera y barro.
• No hay luz eléctrica, ni agua corriente, ni baño, ni tienes el móvil a mano.
• La primera luz del día entra por una venta sin vidrio.
• Por un agujero, cubierto con piel de animal.
• Te levantes en un colchón relleno de paja que compartes con tu familia.
• Un nido de pulgas, piojos y chinches.
• Todos duermen allí.
• El olor a cuerpo sin lavar llena la habitación.
• Nadie se ha bañado desde hace semanas.
• Bienvenidos a la vida cotidiana de la Edad Media.
• Este no es el mundo romántico de castillos, princesas y caballeros de las novelas de caballerías o el del cine.
• Sino la realidad de cómo vivía el noventa por ciento de la población europea en 1348.
• Los campesinos, artesanos y la gente común.
• Sin ninguna de las comodidades a las que hoy en día damos por hecho.
• Sin ducha, sin papel higiénico, sin jabón, ni pasta de dientes…
• Por lo tanto, te levantas por la mañana y necesitas ir al baño.
• Como no hay, puedes salir de tu casa y dirigirte a una letrina comunal.
• Un hoyo en el suelo que es compartido por varias familias.
• El olor es nauseabundo.
• Moscas por todos lados.
• Además, salir en pleno invierno con la nieve y el viento es una tortura.
• En esa situación, es mejor usar una bacinica dentro de casa.
• Un recipiente de barro o madera donde depositar tus detritus.
• Aunque luego lo tengas que vaciar en la calle.
• Abriendo la puerta o la ventana y lanzándolo por ahí.
• En las ciudades medievales solían avisar antes, al grito de: ¡agua va!
• Para que a la gente no le cayese encima.
• Cómo no había papel higiénico, te limpias con lo que pilles.
• Hojas, trapos viejos, paja, musgo…
• Los más ricos usaban trozos de tela que lavaban y reutilizaban.
• Y ahora viene lo más cochino, normalmente no se lavaban las manos después.
• El agua es escasa.
• Hay que cargarla desde el pozo o el río más cercano.
• Simplemente en la Edad Medía aún no sabían que la suciedad causaba enfermedades.
• En 1348 la gente no se solía bañar mucho.
• Había que calentar mucha agua sobre un fuego.
• Y era un proceso costoso que consumía leña.
• Sin olvidarnos de cargar con toda esa agua desde el pozo hasta una tina, si es que tenías alguna.
• Algunos clérigos predicaban que la suciedad del cuerpo era menos importante que la pureza del alma.
• La gente sólo se lavaba las partes visibles, la cara y las manos con agua fría.
• El resto del cuerpo acumulaba suciedad, sudor y grasa.
• El cabello solía estar grasoso y repleto de piojos.
• Las familias pasaban un tiempo despiojándose mutuamente, como una actividad social.
• Para limpiarse los dientes había que frotarlos con trapos o masticar hierbas aromáticas.
• Aunque la mayoría vivía con los dientes podridos y con dolor.
• Como toda la gente común vivía en esas condiciones, era lo habitual.
• Cuerpos sin lavar, ropa sucia y las calles llenas de excrementos.
• Un aroma que nos haría vomitar.
• El desayuno consiste en pan duro.
• A lo mejor con un poco de queso y cebollas.
• Los tenedores existían pero la gente común comía con las manos.
• Tal vez, empleaban un cuchillo o una cuchara de madera.
• Pan, gachas de avena o cebada.
• Vegetales, cuando hay.
• La carne es un lujo.
• El menú es repetitivo, escaso y sucio.
• La harina tiene insectos, el agua está embrutecida.
• Y la carne también podría estar podrida.
• Pero la gente tiene que comer.
• Eso sí, padeciendo enfermedades estomacales constantes: diarrea, parásitos o intoxicaciones.
• Bueno ya está bien, llega la hora de ir a trabajar.
• Si eres un campesino te toca echarle horas.
• Puro trabajo físico.
• Sembrando, arando y cosechando bajo el sol o la lluvia.
• Tu ropa consiste en una túnica de lana.
• La mayoría de la gente tenía dos mudas de ropa.
• Las remendaban y las seguían utilizando.
• Acumulando un hedor indescriptible.
• Y si trabajabas con animales, todavía era peor.
• Estiércol de vaca, cerdo o caballo.
• Con los zapatos cubiertos de lodo.
• Trabajas casi todos los días menos los domingos y los festivos religiosos.
• Si no curras no comes.
• Y la vida en la ciudad medieval no era mejor que la del campo.
• Las ciudades medievales concentraban a miles de personas en espacios pequeños.
• Las calles eran de tierra.
• Y se volvían ríos de lodo mezclado con todo tipo de suciedad cuando llovía.
• Los edificios están tan juntos que apenas entra la luz solar en las calles.
• La basura se acumula en montones con ratas correteando por todos lados.
• Estamos en 1348 y la peste negra ya azota con fuerza en algunos lugares.
• La gente creía que las enfermedades vienen por los malos aires o por un castigo divino.
• Y que no eran una consecuencia de semejante suciedad.
• No había antibióticos.
• Por lo tanto, una simple infección podía matarte.
• Lo peor era sufrir un dolor constante en el cuerpo.
• Dolor en la tripa, debilidad, en las muelas…
• Piojos y pulgas transmitiendo el tifus.
• Las moscas propagando la disentería o el agua contaminada causando el cólera.
• La esperanza media de vida rondaba los 30 años si lograbas sobrevivir a la infancia.
• La mortalidad infantil fue altísima.
• El parto era peligroso y las infecciones mataban a muchas madres.
• Enfermos, doloridos, sucios, incómodos y en peligro constante.
• Así fue la mayor parte de la vida en la Edad Media.
• Millones de personas nacieron y murieron así, sin conocer otro tipo de existencia.
• Hasta que la peste negra acabó con casi la mitad de la gente en Europa.
• Pasarían siglos antes de que la cosa cambiase.
• Y llegara el agua corriente, el drenaje y los sistemas sanitarios modernos.
• En síntesis, recuerda que hasta los nobles, reyes, princesas y caballeros tuvieron que soportar esas condiciones.
• Y bendice los avances científicos que han mejorado la vida de todos.