Los misterios de María Magdalena. La compañera de Jesús.
Pilar Folgado María Maruchi Begoña Learreta y Rosana X nos narran cómo se ha interpretado la figura de…
• Los Evangelios apócrifos muestran una íntima relación entre Jesús y su seguidora, Magdalena.
• Hasta el punto de que han especulado con la posibilidad de que ambos estuvieran casados.
• Se cree que María Magdalena, la compañera de Cristo
• Los Evangelios apócrifos muestran una íntima relación entre Jesús y su seguidora Magdalena, hasta el punto de que se ha especulado con la posibilidad de que ambos estuvieran casados.
• En esta semana santa del 2026 nos adentraremos en los misterios y malas interpretaciones de la figura de María Magdalena.
• Jesús de Nazaret adquirió fama por ser un rabino judío respetuoso y amigo de las mujeres.
• Destacando su trato amable con sus compañeras.
• Desde la acogida tierna a la pecadora que unge sus pies en un banquete a conceder su perdón a la esposa adúltera.
• Incluso, hizo sus curaciones a mujeres.
• Como a Marta y María, hermanas de Lázaro.
• Sobre todo recalcan que Jesús ejerciera su ministerio rodeado de mujeres.
• Y de que se reservó su primera aparición como resucitado a María.
• Cuando ésta llora en el sepulcro, según Juan 20.
• Los evangelios canónicos o los aceptados como sagrados nada dicen de la tradición de que Magdalena fuera compañera o esposa del Nazareno.
• Sin embargo sí que mencionan el matrimonio del apóstol Pedro.
• A cuya suegra curó Jesús, según Mateo 8, 14-15
• Durante la vida pública de Jesús, antes de la crucifixión, sólo se menciona a la Magdalena en un pasaje de los cuatro evangelios reconocidos:
• Lucas 8, 1-3
• Ahí se dice que varias mujeres servían al ‘Maestro’ con sus bienes.
• El texto transmite la idea de que los predicadores itinerantes eran ayudados o acompañados de servidoras.
• Pero no aclara si fueron codiscípulas o algo más.
• Tampoco sabemos si Jesús fue célibe, casado o viudo.
• O si tuvo mujer e hijos.
• Algunos sugieren que muchos rabinos solían estar casados en aquellos años.
• Pero Jesús se presentó como un profeta.
• El papel de Magdalena cambia en el Evangelio de Juan.
• En contra del resto de tradiciones, Juan narra una escena en la que Jesús aparece por primera vez a una mujer.
• Y algunos lo interpretan como que era su esposa.
• O cuando Magdalena ve a Jesús resucitado, exclama: Rabbuní.
• En hebreo coloquial, la expresión se traduce como ‘mi marido’.
• Aunque significa, ante todo, mi maestro.
• Bastantes historiadores piensan que esta escena es simbólica.
• Representa el paso de la fe imperfecta a la perfecta, gracias al encuentro con el Resucitado.
• Siguiendo el Evangelio de Juan 19, 25-27 a los pies de la cruz aparece la madre de Jesús con Juan y dos Marías.
• La mujer de Cleofás y Magdalena.
• Hubo interpretaciones erróneas que aseguran que pone que Magdalena es la mujer de Jesús y que su hijo en común sería Juan.
• Pero son interpretaciones fantasiosas.
• María Magdalena aparece en los evangelios apócrifos, los que rechazó la iglesia como falsos en el siglo III.
• Y su presencia es relevante en los apócrifos gnósticos, aquellos evangelios que se basan en una revelación divina reservada a unos pocos.
• Sin embargo, suele aparece como la discípula perfecta.
• En los únicos textos en los que deja caer que podría ser la mujer de Jesús son en el del Evangelio de María y el Evangelio de Felipe.
• Ambos compuestos en griego entre el 150 y el 250 después de cristo.
• Sólo se han conservado en lengua copta.
• Los pasajes del Evangelio de María son bastante dudosos.
• Por ejemplo: En lengua copta, el verbo ‘amar’ puede tener varios significados.
• Y no expresa necesariamente que hubiera una relación entre Jesús y María.
• Más bien, ese ‘amor’ consiste en recibir visiones con enseñanzas espirituales del revelador.
• El Evangelio de Felipe es el apócrifo que se adentra más en el supuesto afecto entre Magdalena y Jesús.
• En un pasaje describe que: tres mujeres caminaban siempre con el Señor: María, su madre, la hermana de ésta y Magdalena, su compañera.
• En copto se usa la palabra ‘hotre’ para designar que era su ‘compañera’.
• Pero según el contexto, se puede traducir mejor como que Magdalena fue una ‘consorte espiritual’.
• El texto da a entender que Magdalena estaba más avanzada en el conocimiento salvador que el resto de los apóstoles.
• Jesús reta a los discípulos varones a que alcancen un conocimiento o gnosis semejante al de María.
• Mientras no lleguen a ese nivel, él no los amará tanto como a su discípula.
• Magdalena aparece así como compañera, hermana y hasta madre de Jesús, pero dando a entender un vínculo espiritual.
• Otro pasaje confuso es cuando dice que: Él la amaba más a que todos los discípulos y la besaba frecuentemente en la boca.
• Pero este ósculo o beso santo es el inicio de un acto litúrgico.
• Donde los elegidos, los gnósticos, reciben una revelación.
• En definitiva, que no era un beso apasionado entre un marido y su mujer.
• Posteriormente, el papa León Magno, a finales del siglo V, inventó la figura de María Magdalena que hoy conocemos.
• Tomó como pie el texto, posiblemente espurio, no escrito por el autor original, del Evangelio de marcos 16,9.
• El que establece que: Jesús resucitó en la madrugada, el primer día de la semana y se apareció primero a María Magdalena, de la que había echado siete demonios.
• León Magno quiso representar a la Magdalena como una prostituta arrepentida.
• En realidad, este papa mezcló a Magdalena con una pecadora ‘sin nombre’ que aparece tomada de Lucas 7,36-50.
• O la confunde con una mujer adúltera a la que Jesús perdona en Juan 8,2-11.
• Ésta también se llamaba María, la hermana de Lázaro, la que le unge los pies en Juan 11.
• Por último, León la mal interpreta con otra mujer anónima que unge a Jesús antes de su muerte y que se refleja en Marcos 14, 3-9.
• Es decir, de cinco mujeres distintas, hace una interpretación de María Magdalena, extrayendo rasgos interesados de las cinco.
• Y además, da a entender que es una prostituta, un vocablo que no aparece en el texto bíblico.
• Más adelante, el que realmente fijó esta idea fue Gregorio I en el siglo VI.
• En su famoso sermón del año 591 fusionó a tres mujeres distintas, cogiendo los rasgos que le interesaba de cada una:
• María Magdalena, la pecadora anónima que unge a Jesús en Lucas 7 y María de Betania, la hermana de Lázaro.
• A partir de esa mezcla creó a la Magdalena como prostituta arrepentida.
• Finalmente, la iglesia católica corrigió oficialmente sus palabras en 1969.
• En conclusión, parece ser que la Magdalena: Estuvo presente en la crucifixión, cuando el resto de discípulos varones habían huido.
• Fue la primera en acudir al sepulcro tras la muerte de Jesús.
• Y en el Evangelio de Juan figura como la primera que vio a Jesús resucitado.
• Por ello, ciertos textos cristianos antiguos la apodan como: apóstol de los apóstoles.
• Un protagonismo femenino que resulta sorprendente en aquella sociedad judía del siglo I.
• Donde la mujer tenía poco peso legal.
• Los evangelios no se pronuncian sobre la vida de María Magdalena después de la resurrección de Jesús.
• Así que en la Edad media surgió la leyenda de que había viajado a la Provenza a predicar el cristianismo.
• Y terminó sus días como ermitaña en una cueva.
• Con todo, estos relatos no dejan de ser simples leyendas medievales.
• Al igual que la errónea imagen de la Magdalena como una pecadora arrepentida.
• Pintores, escultores y artistas la representaron así:
• Con el cabello largo y suelto, lágrimas de arrepentimiento y con una calavera como símbolo de penitencia.
• Hasta que en 1969 la iglesia católica reformó su calendario litúrgico.
• Y corrigió ese error con la Magdalena.
• En el presente, la reconocen como discípula y testigo de la resurrección.
• En vez de haber sido la líder espiritual, con el paso del tiempo, el cristianismo se organizó en torno a la figura de Pedro el Apóstol.
• Quien acabó siendo considerado como el primer líder de la iglesia y el primer Papa.
• En resumidas cuentas, que basándonos tanto en los textos canónicos como en los apócrifos, no hallamos pruebas suficientes que nos aseguren que Magdalena fuese la mujer de Jesús.
• Ni siquiera que mantuvieran una relación íntima especial.