A veces, sin darte cuenta terminas diciendo siempre SI y después te enojas, te estresas y te sientes frustrada. Eso, aunque no lo creas, debilita tu autoestima, la solución está en dominar el MIEDO.
A veces, sin darte cuenta terminas diciendo siempre SI y después te enojas, te estresas y te sientes frustrada. Eso, aunque no lo creas, debilita tu autoestima, la solución está en dominar el MIEDO.