Te abrazaría por la espalda. Y te diría que te acomodes entre mis brazos y mi alma, te contaría de mis cosas, y con mis ojos te mostraría que estas tremendamente hermosa.
Acercaría mi sonrisa hasta tu boca, con la esperanza de que poco a poco ya no nos separe la ropa, te compartiría mi insomnio, te abrazaría toda rota, y me volvería loco de verte toda loca.
Sería tu amigo, luego tu amante, después tu abrigo.
Seguiría por tu cuerpo a besos las huellas de tu sueño, para que duermas feliz, para que te brillen los ojos mientras sonríes.