Deja que se vaya, como el tronco por el río. Tú sigue en la orilla, observando, y no te subas a ese tronco. Observar; esa es la única acción que debes “hacer”, por decirlo de alguna manera. Lo demás sucede y tú estás entrenándote para no reaccionar ante esto, para dejar que desaparezca sin “llevarte” consigo. Incluye una meditación en la que puedes darte cuenta y dejar pasar los pensamientos, incluidos aquellos que “te dicen” que hay pensamientos y que deberías dejar de meditar. Un juego, como ves. ¿Te animas a jugar? 🙏🏼