Hablamos con Arturo Fernández, quien ha cambiado su traje de Armani por la sotana para dar vida al Padre José María Fanjula, un sacerdote que se ve invadido un joven y apasionado seminarista que llega a su parroquia en un barrio acomodado. El actor, director y productor de la obra, Arturo Fernández, nos cuenta que es la "mejor comedia que se ha puesto sobre un escenario".