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Desde la Diócesis de Tui-Vigo, a través de la Vicaría de Pastoral y la delegación de Medios de Comunicación Social, te proponemos este itinerario de espiritualidad para rezar con el Evangelio de cada día desde la Cuaresma hasta Pentecostés.
Reflexión escrita por el sacerdote diocesano Ángel Carnicero.
Música © Mingos Lorenzo.
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Quizás también nosotros, nuestra generación, como los contemporáneos de Jesús, necesitamos ver signos y, de hecho, los pedimos. Vivimos en un momento de grandes certezas, todas ellas presuntamente avaladas por los datos científicos. Por otro lado, la incertidumbre, especialmente en estos tiempos de Covid, nos acecha con notable insistencia, queriendo habitar por completo nuestro corazón y nuestra mente. En este contexto la palabra de Jesús puede ser una urgente invitación a descubrirle a Él como nuestro Signo: una invitación a la confianza y al abandono, a partir de la contemplación de su persona y de los misterios de su Vida. Este tiempo de Cuaresma puede ser un momento muy favorable para profundizar en estos misterios, conectándolos con el momento concreto en el que cada uno de nosotros se encuentra. Debemos ejercitarnos en el arte de leer, contemplar y discernir los signos y las huellas de Jesús en el aquí y en el ahora de nuestra cotidianidad. Y así poder constatar con gratitud y asombro que sus palabras se están cumpliendo en nuestra vida y que efectivamente “aquí hay uno que es más que Salomón… aquí hay uno que es más que Jonás”.
By Diocese Tui-VigoDesde la Diócesis de Tui-Vigo, a través de la Vicaría de Pastoral y la delegación de Medios de Comunicación Social, te proponemos este itinerario de espiritualidad para rezar con el Evangelio de cada día desde la Cuaresma hasta Pentecostés.
Reflexión escrita por el sacerdote diocesano Ángel Carnicero.
Música © Mingos Lorenzo.
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Quizás también nosotros, nuestra generación, como los contemporáneos de Jesús, necesitamos ver signos y, de hecho, los pedimos. Vivimos en un momento de grandes certezas, todas ellas presuntamente avaladas por los datos científicos. Por otro lado, la incertidumbre, especialmente en estos tiempos de Covid, nos acecha con notable insistencia, queriendo habitar por completo nuestro corazón y nuestra mente. En este contexto la palabra de Jesús puede ser una urgente invitación a descubrirle a Él como nuestro Signo: una invitación a la confianza y al abandono, a partir de la contemplación de su persona y de los misterios de su Vida. Este tiempo de Cuaresma puede ser un momento muy favorable para profundizar en estos misterios, conectándolos con el momento concreto en el que cada uno de nosotros se encuentra. Debemos ejercitarnos en el arte de leer, contemplar y discernir los signos y las huellas de Jesús en el aquí y en el ahora de nuestra cotidianidad. Y así poder constatar con gratitud y asombro que sus palabras se están cumpliendo en nuestra vida y que efectivamente “aquí hay uno que es más que Salomón… aquí hay uno que es más que Jonás”.