En este episodio de ¿Demasiado Sensibles?, comparto una de las conversaciones más profundas y personales de mi proceso de sanación.
Durante años creí que el problema era yo. Que era demasiado sensible, demasiado emocional o demasiado difícil de comprender. Pero con el tiempo descubrí que muchas de las heridas que cargaba tenían raíces mucho más profundas: experiencias de la infancia, la ausencia emocional de mi padre y creencias que se formaron cuando era apenas una niña.
Hablaremos sobre cómo los traumas infantiles pueden acompañarnos hasta la adultez, afectando nuestra autoestima, nuestras relaciones, nuestra maternidad e incluso nuestra manera de percibir a Dios.
Si alguna vez te has sentido una carga, poco importante, insuficiente, abandonada o incomprendida, este episodio es para ti.
Mi deseo es que encuentres palabras para lo que has vivido, que comprendas que no estás sola en este camino y que juntas podamos iniciar conversaciones que nos acerquen a la sanación.
En este episodio descubrirás:
• Cómo las heridas de la infancia pueden influir en la vida adulta. • Por qué algunas experiencias siguen afectándonos años después. • La relación entre la ausencia emocional de un padre y nuestra identidad. • Cómo el trauma puede impactar nuestras relaciones y nuestra vida espiritual. • El primer paso para comenzar a comprender y sanar nuestras heridas.
Gracias por acompañarme en este espacio seguro donde hablamos de maternidad, emociones, bienestar y crecimiento personal desde una mirada consciente y auténtica.
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