Es muy posible que para fin de año, el servicio de internet sea puesto a prueba de manera contundente. Antes de declararse la pandemia, con el consiguiente cierre masivo de actividades, se hablaba de cuellos de botella, horas pico y demandas de servicio por encima de las capacidades de prestación de las operadoras. La cuarentena y el aislamiento han provocado un cambio general no sólo del comportamiento personal sino también una mudanza de modos de desempeñar oficios y profesiones.