En estos tiempos que nos han correspondido vivir, la educación para una alimentación saludable se ha hecho necesaria. No es solo cuestión de pobreza, que lo puede ser, sino de conocer qué tipo de alimentos y actividades nos favorecen para tener un organismo sano. Estos objetivos pertenecen a toda la sociedad pero tenemos que empezar por los pequeños y continuar con los jóvenes si queremos conseguir llegar a una sociedad adulta preparada.