Como objeto capaz de registrar un momento único, la cámara acerca, aleja, distorsiona, transforma, detiene el tiempo y materializa la eternidad; pero si vamos más allá, nos lleva a ser los demás y a escuchar la sonoridad de las imágenes. A través de la ventana de la infancia donde Balamhá Carrillo aprendió a mirarse a sí mismo, vemos a sus mascotas más amadas, a su familia, el devenir de las personas, el ajetreo en las calles y el ir y venir del metro. Balamhá es un fotógrafo que vive y trabaja en la Ciudad de México. Sus redes: Twitter/Instagram/TikTok: Balamha.