Montreal 2026 fue un caldo de cultivo perfecto: lluvia, safety cars,
pilotos abandonando como si la pista fuera un naufragio, la guerra interna de Mercedes entre Russell y Antonelli, y Franco Colapinto llegando sexto para sacudir a toda la Argentina. Pero la bomba de la semana no explotó en la pista, sino en el paddock: papá Verstappen tomando un café con Toto Wolff a la
vista de todos. El Gran Circo no para.