El cristiano es consciente de que las leyes es algo que no podemos rechazar, negar o ignorar, sin embargo, Jesús nos dice que él es capaz de ofrecer a quien le sigue aligerar su carga y a darle consuelo y descanso. Muchas cosas nos agobian y asustan, pero, como María debemos confiarnos en Dios, abandonarnos en su amor y confiar en su providencia.