Jesús nos invita a pensar sobre nuestro futuro después de esta vida; Jesús también nos llama a ser humildes y no sobrevalorar lo que somos o nuestra importancia. La soberbia nos lleva a pensar que somos más importantes donde nos desenvolvemos; la humildad es un modo de ser llamado bienaventurado por Jesús; Jesús es interrogado por el más importante en el reino de Dios, y tomando a un niño, dice que hay que ser como ellos para ganar el reino, el niño es feliz con lo que tiene y disfruta la vida como le llega, ellos dependen de sus papás; con el desarrollo humano, cuando nos sabemos adultos nos ponemos en la actitud de independencia y sentimos que así como ya no necesitamos a nuestros padres, tampoco necesitamos de Dios. Teniendo conciencia de la necesidad de Dios es cuando volvemos el rostro a él para decirle que lo necesitamos, que requerimos su ayuda y su apoyo. Jesús cuando se hace hombre se convierte en alguien dependiente y necesitado, no sólo aprende a depender de Dios, sino Jesús nos invita a pensar sobre nuestro futuro después de esta vida; Jesús también nos llama a ser humildes y no sobrevalorar lo que somos o nuestra importancia. La soberbia nos lleva a pensar que somos más importantes donde nos desenvolvemos; la humildad es un modo de ser llamado bienaventurado por Jesús; Jesús es interrogado por el más importante en el reino de Dios, y tomando a un niño, dice que hay que ser como ellos para ganar el reino, el niño es feliz con lo que tiene y disfruta la vida como le llega, ellos dependen de sus papás con el desarrollo humano, cuando nos sabemos adultos nos ponemos en la actitud de independencia y sentimos que así como ya no necesitamos a nuestros padres, tampoco necesitamos de Dios. Teniendo conciencia de la necesidad de Dios es cuando volvemos el rostro a él para decirle que lo necesitamos, que requerimos su ayuda y su apoyo. Jesús cuando se hace hombre se convierte en alguien dependiente y necesitado, no sólo aprende a depender de Dios, sino que aprende a depender de María y José para las necesidades humanas básicas. La experiencia humana más sorprendente de felicidad es cuando fuimos niños.