¿Qué hemos de hacer para llegar a esa promesa que nos espera? Jesús lo dice bien en el Evangelio, hemos de esforzarnos por entrar por la puerta angosta; el camino para accesar al Reino no es fácil, requerirá esfuerzo y renuncia. Esto será lo que nos mantenga firmes hasta el final. Entrar significará ser entonces verdaderos discípulos suyos, asumir el papel de Cristo desde ahora: vivir, actuar y pensar como Él.
Asumamos hoy nuestra respuesta y decidamos emprender nuestro camino al Reino que nos espera.