En este primer episodio os presento a Mónica, una joven de 29 años con síndrome de Rett, que utiliza un comunicador, al que accede con su mirada y os narro uno de los primeros días en los que salimos a un comercio con su dispositivo.
A través de esta anécdota, he intentado reflejar las primeras interacciones de una persona que usa un comunicador dinámico con personas que no están dentro de su círculo y la importancia de entender que la comunicación forma parte de nosotros. Debemos poder comunicarnos en todo momento con quienes queramos.