¿Qué pasa cuando haces algo sin saber muy bien a dónde te va a llevar… y por el camino te encuentras contigo?
En este episodio cierro la primera temporada de Despeina tu mente compartiendo todo lo que este proyecto me ha enseñado mientras lo hacía.
No desde la teoría, sino desde la experiencia real de crear, exponerse, dudar, sostenerse y volver a elegir.
Este capítulo no va de técnicas, ni de fórmulas, ni de resultados rápidos.
Va de identidad. De mirada.
De entender que mi verdadero valor no está tanto en los temas que trato, sino en cómo observo, desmonto y vuelvo a montar la realidad.
A lo largo del episodio hablo de lo que ha supuesto para mí crear este podcast desde cero:
sin estructura, sin estrategia, sin redes…y de cómo ese proceso se ha convertido en un laboratorio personal donde he reafirmado mi voz, mi criterio y mi manera de estar en el mundo.
También reflexiono sobre la exposición, el juicio, la necesidad (o no) de gustar, la relación con la creatividad, con la confianza en una misma y con ese punto clave en el que dejas de pedir permiso para ser quien eres.
Y sí… este capítulo termina desde un lugar distinto.
Más íntimo. Más esencial.
No es un cierre cualquiera.
Llega en un momento concreto de mi vida y grabarlo desde ahí le ha dado un peso distinto a todo.
Mientras yo cierro esta etapa del podcast, mi abuela ya no está.
Y al hacerlo desde ese lugar, algo se ha movido dentro de mí.
Algo sencillo y a la vez fundamental y es que sabiendo que esto se acaba…
¿estamos viviendo de verdad?
Este capítulo se lo dedico a mi abuela Antonia.