Su jubilación ha sido forzosa:“justo el día 3, del día de mi cumpleaños y de mi jubilación recogí todos los trastos. Yo me hubiese quedado”. Juan Alberto Belloch ha protagonizado la actualidad de Aragón y de España de los últimos 30 años. Vivió como ministro la fuga de Luis Roldán, fue “superministro” de Justicia e Interior con Felipe González, le tocaron los años duros del terrorismo de ETA y los de la Expo como alcalde de Zaragoza. Y antes de todo ello y después, la etapa de juez que ahora concluye. Se jubila como magistrado de la Audiencia de Zaragoza.
En una entrevista en Aragón Radio ha detallado que es ante todo “juez antes que político”. “Tengo la sensación que mientras era político actuaba también como juez, con el propósito de echar una mano a todos los ciudadanos”. Sobre si existe politización en la justicia, afirma que es un tema del que se viene hablando en los últimos 40 años. Hay gente que piensa que el CGPF constituye la suma instancia jurisdiccional y no lo es: es el Supremo y el Constitucional. Es un órgano administrativo. De ahí la discusión de si en el Supremo o en el Constitucional son de una familia u otra, los jueces somos siempre jueces”. Sobre la no renovación del CGPJ cree que los miembros del consejo deberían haber presentado su dimisión para forzar un acuerdo y una renovación. “Lo contrario es una pérdida de autoridad”, afirma.
Sobre la pandemia defiende que se podría haber generado un marco legal adecuado, como una ley de pandemias. “Hubiera sido lo más conveniente, lo más prudente y aún estamos a tiempo de hacerlo porque las epidemias no se van acabar”.
Confiesa que no sigue el día de día de la actualidad de la ciudad de Zaragoza por no tener la tentación de dar consejos. “Los ex tenemos la enfermedad de dar consejos a los nuevos y pensar que lo harían mejor. Para evitar la realización material de esa patología me parece oportuno no tener una cercanía”. Pero aun así apunta que en Zaragoza se tiene “la suerte de contar con una buena líder de la oposición y un alcalde que es alcalde”. Considera que antes de la llegada de Azcón, en la época de ZEC había “un vacío institucional”. Sobre Azcón, cree que no debería dar el salto a la política autonómica aunque tiene la intuición que desde su partido “pueden obligarlo a presentarse para tener un rival a la altura de Javier Lambán”.
Sobre el Partido Socialista anuncia que tiene que pensarse si pide el reingreso pero avanza que no le gusta Pedro Sánchez. “La verdad es que no. NO es mi estilo, NO es lo que pido a un partido político que tendría que aspirar a tener un abanico muy amplio y lo tiene muy estricto con los partidos nacionalistas. He sido muy precavido siempre en ese tipo de gobiernos” afirma. No piensa volver a la política aunque no descarta algún proyecto concreto como escribir unas memorias, aunque sólo lo hará si considera que puede ser útil. “Es otra decisión que tengo que tomar. Estoy dándole vueltas tratando de ser objetivo y pensar que puedo aportar algo y no una colección de chismes interesantes”. Es algo que decidirá en cuestión de semanas.