Indudablemente que conforme pasan los días de esta actual pandemia, las voces que nuestros oídos oyen, pasan a perjudicar nuestra fe. Encontrar día a día pesimismo y desaliento hace que nuestra alma se desamparada, nuestro espíritu frió y disminuido, pero aun podemos revertir dichas situaciones, acudiendo a la Palabra de Dios, infundiendo animo y aliento en nuestro interior, descubre como el evangelio glorioso es parte integral de nuestro diario vivir.