Ivan es mi esposo y para mí es ejemplo vivo de la palabra Resilencia. Él era futbolista profesional, tenía un futuro prometedor y un gran desempeño en cancha. Lamentablemente sus repetidas lesiones en diferentes partes de la pierna derecha lo obligaron a retirarse muy joven, a los 28 años. Debido a estas lesiones también se tuvo que perder muchas oportunidades, como la de ir a jugar el mundial con la selección peruana de futbol. Sin embargo, cada vez que algo negativo sucedía, él siempre parecía tener un as bajo la manga, siempre dándolo todo y sobreponiéndose a cualquier circunstancia.