Todos estos años invertidos en el proyecto generaron roces personales, desgastes emocionales y creativos, hasta haciéndose incompatible con las vidas rutinales del equipo: DUSA está en crisis. La disolución del proyecto parece inminente, sin embargo, quizá haya aún una esperanza, un rayito de luz, ¿uno de ellos trae una propuesta laboral? ¿Es el contrato que estaban esperando? ¿O traerá con él algo más?