Uno de los grandes descontentos que experimentamos es el lugar donde vivimos, siempre podemos encontrar cosas negativas en nuestra casa, calle o vecindario, y puede que sea cierto, pero no se soluciona con salir corriendo a buscar el "paraíso terrenal" que añoramos, reconocer lo bueno y lo práctico del lugar donde vivos nos da libertad para mejorarlo desde una posición de contentamiento, y trabajar de manera diligente y en equipo con otros hasta lograr satisfacción.