La NFL es una de los objetos más mediáticos en los Estados Unidos. Un ejemplo claro fue cuando en 1985, el servicio policiaco Marshall, llevó a cabo la Operación FLAGSHIP, en la que con el fin de capturar criminales en Washington DC, montaron un evento televisivo con animadoras, botargas, comida y bailes, donde supuestamente regalarían boletos a cientos de personas para el partido entre los antiguos Redskins frente a los Bengals, que en aquella época era como un Bills-Chiefs de la actualidad.