Nació en Buenos Aires entre 1766 y 1767, y participó activamente en la Guerra de la Independencia. Muchas mujeres acompañaban al ejército y colaboraban en diversas tareas, pero algunas, como María Remedios, además de acompañar a su marido, y a sus dos hijos, se alistó informalmente en el ejército y partió la primera expedición destinada al Alto Perú al mando de Ortiz de Ocampo el 6 de julio de 1810. Desde entonces, participó atendiendo a los enfermos y combatiendo en batallas como las de Huaqui, Vilcapugio, Tucumán, Salta y Ayohúma, siempre junto al general Belgrano, quien por su compromiso, disciplina y lealtad la nombró Capitana. Su marido y hijos no sobrevivieron, mientras que ella continuó peleando.