En medio de sus intentos de involucrar a Irán en un conflicto directo, EEUU acusó a la República Islámica de proporcionar armas, dinero, equipos militares avanzados y apoyo de inteligencia a Ansarolá de Yemen, uno de los grupos que hace parte del Eje de Resistencia, asegurando que Teherán dicta cada uno de sus movimientos.