Es un viernes decisivo en Irán, más de 61 millones de votantes escogen presidente para un periodo de cuatro años. Una jornada sin incidentes y que comenzaba muy temprano, a las 08:00 de la mañana, tiempo local, y que inicialmente era hasta las 18:00 horas, pero fue extendido por el Ministerio del Interior, por la presencia de votantes en los diferentes centros electorales.