Las movilizaciones en favor de la causa palestina, han exigido una vez más la condena y sanción para el premier israelí, Benjamin Netanyahu, y su gabinete.
Lo cierto es que tanto en Asia, como en América Latina, Europa y hasta Norteamérica, quedó demostrado que el sufrimiento del pueblo palestino y la violación a sus derechos no le es indiferente a millones.