17 años han pasado de una guerra, conocida como la Guerra de los 33 días. Un conflicto que enfrentó al régimen de Israel y al movimiento libanés Hezbolá, pero que más allá de eso, cambió la ecuación de fuerzas y demostró a la entidad sionista, que aún con sus equipos militares y el apoyo de EE.UU., pudo más la moral del combate de la resistencia libanesa.