Dios tiene un plan, un deseo y propósito para cada uno de nosotros. Desde antes que nacieras Dios ya ha diseñado ese plan perfecto para tu vida, pero es tu decisión y responsabilidad buscar conocer y aceptar ese grandioso plan que lo ha puesto a tu alcance y que espera por ti, simplemente porque te ama y siempre quiere lo mejor para ti.