Pero nuestro Dios, es tan misericordioso que tardó cien años en hacer juicio contra Nínive, es tan misericordioso que, a pesar de que en los tiempos de Noé, limpió la Tierra y si Él hubiese querido, desde ese momento hubiese culminado la existencia de la raza humana, pero nos dió una segunda, tercera, cuarta, quinta, enésima oportunidad, mismas que al día de hoy, nos permite a todos los que escuchamos este devocional, seguir no solo existiendo, sino también conociendo a Dios, teniendo la oportunidad de hacer las cosas bien antes de que su ira llegue a nosotros.
Escuchemos el devocional de hoy, clamando sabiduría a nuestro amado Señor Jesucristo, para poder enmendar nuestros pasos, para amarlo con nuestros hechos y no solo de palabra.