En medio de la oscuridad y la tormenta, Jesús se presentó a sus discípulos, y a Pedro lo invitó a caminar sobre las aguas. Este viernes de oración, Dios te llama a levantar la mirada, salir de la barca, y confiar en su voz. Aunque veas tormentas, su presencia te sostiene. Ora, adora, escucha su voz, y recuerda que la fe se afirma cuando tus ojos están puestos en Jesús.