En nuestro “Viernes de Oración Maná”, nos reunimos como comunidad para un tiempo especial de intercesión y comunión con Dios. Es una oportunidad para poner en práctica la enseñanza bíblica de que “donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo con ellos”. Nos dedicamos a orar por las necesidades personales, familiares, comunitarias y globales, buscando la dirección y el consuelo de Dios en cada situación. Este tiempo fortalece nuestra fe y nos une más como familia en Cristo, recordándonos la importancia de sostenernos mutuamente en oración.