Sentarse a comer juntos puede parecer una costumbre sencilla, pero ofrece una oportunidad difícil de reemplazar: mirarnos, escucharnos, honrarnos y recordarles a nuestros hijos quiénes son delante de Dios. La importancia de comer en familia es un artículo que intenta comunicar a la familia la importancia de la mesa.La importancia de comer en familia no está solamente en los alimentos que servimos. La mesa puede convertirse en uno de los lugares más valiosos de la casa porque allí la familia hace una pausa, se mira a los ojos y vuelve a encontrarse. En un hogar lleno de horarios, pantallas y preocupaciones, sentarse juntos comunica algo poderoso: «Este tiempo y estas personas merecen mi atención».Durante treinta años, Yasmith y yo estuvimos directamente involucrados en la educación de nuestros hijos. Cometimos errores y enfrentamos los retos normales de cualquier familia. Sin embargo, entre las prácticas que nos dieron identidad, carácter y protección estuvo aprender a compartir la comida alrededor de la mesa. No produjo hijos perfectos ni eliminó todos los problemas; nos dio un lugar frecuente para conversar, corregir, bendecir y permanecer conectados. Esta enseñanza hace parte de nuestra Escuela para padres, donde abordamos la crianza a la luz de la Palabra y de la vida real.La mesa no es solamente el lugar donde alimentamos el cuerpo. También puede ser el lugar donde alimentamos la identidad, la confianza y la fe de la familia.