🕊️ Dios nos creó a su imagen y semejanza, pero cuando Adán y Eva desobedecieron el pecado entró a la humanidad distorsionando el propósito divino, pero por su gran amor con que nos amó, cuando estábamos muertos en delitos y pecados, Dios envió a Cristo para pagar el rescate por nuestras transgresiones, por la fe en el nombre del Señor Jesús, hemos sido lavados y limpios de todo pecado, justificados y santificados, en Cristo, por su sacrificio hemos sido libres de pecado y condenación.
⛪ Sin embargo, algunos cristianos en Corinto estaban permitiendo que la cultura de corrupción e inmoralidad estuviera por encima del precepto bíblico, excusándose en dos argumentos:
📌 El primero de ellos, todo me es lícito, como si no importa lo que haga pues ya Cristo pagó el precio de todos los pecados, utilizando la libertad cristiana como libertinaje, como ocasión para pecar; y Pablo les exhorta, todo me es lícito, pero no todo me conviene, todas las cosas me son lícitas, pero yo no me dejaré dominar de ninguna. Hemos sido libres de pecado, salvos para ser santos, no para seguir pecando volviendo a ser esclavos del pecado.
🤷🏻♂️ Hay quienes pecan alegando que los pecados no están estrictamente prohibidos en la Biblia, para ellos sería conveniente que revisaran, si realmente su accionar e intenciones son glorificar el nombre de Dios, si se están amoldando al mundo, conformándose a las prácticas, filosofías e ideologías de este siglo; porque ciertamente, hay cosas que no son malas en sí mismas, pero que si no contribuyen con el crecimiento espiritual o incluso perjudica a otro hermano, deben ser descartadas.
📌 El segundo argumento de los corintios, es que las viandas para el vientre y el vientre para las viandas, tratando al sexo, a la inmoralidad, tal como el deseo de comer, un apetito que debe ser satisfecho; y el apóstol Pablo les amonesta, pues lo que la inmoralidad, la sexualidad, la sensualidad, son al sexo, lo es la glotonería el comer; ambos escenarios son pecaminosos; pues el cuerpo es para el Señor, no para la fornicación.
🛐 El deseo que Dios ha puesto en nosotros es para nuestro bien, como el hambre, la sed y aún el sexo, estableciendo que éste último sea para el matrimonio; sin embargo, al pervertir, al distorsionarlos para el mal, el deseo de comer se convierte en glotonería y excesos, y el tener sexo en inmoralidad, fornicación, adulterio, homosexualismo y todo tipo de degeneraciones, evidenciándose en la proliferación de las enfermedades venéreas, en las violaciones, abortos, entre otros.
📖 Dios nos ha creado, ha creado nuestro cuerpo para la pureza, para glorificarlo con nuestras vidas, para vivir en santidad. En Ro 13:13-14 el apóstol Pablo nos exhorta diciendo: “Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.”
🤦🏻♀️ Muchos afirman que tienen el derecho de hacer con sus cuerpos lo que quieran, alegando que eso es libertad, sin darse cuenta que están siendo esclavos del pecado.
🤔 Reflexionemos sobre nuestro diario andar, ¿estamos glorificando a Dios con nuestras vidas, con nuestro cuerpo? ¿todo cuanto hacemos, pensamos, decimos, las intenciones de nuestro corazón, es para la gloria y honra de Dios? ¿realmente las decisiones que tomamos se fundamentan en el consejo bíblico para nuestro crecimiento espiritual y aún para la edificación de su iglesia? ¿estamos proveyendo para los deseos de la carne o procuramos crecer en santidad?
🙇🏻♀️ Como creyentes, nuestros cuerpos le pertenecen al Señor, nos corresponde no amoldarnos al mundo. Las prácticas culturales, la inmoralidad, glotonerías, corrupción y cualquier otra moda o filosofía no deben estar por encima de lo establecido por Dios en su Palabra, seamos santos como Él que nos llamó, es Santo.