📖 Para concluir los devocionales de la epístola a los Romanos, vamos a hacer un recorrido por algunas de las verdades fundamentales, que Pablo inspirado por el Espíritu Santo nos dejó.
🤷🏻♂️ Cuando Adán y Eva pecaron, no sólo se escondieron de Dios, sino que se distanciaron de Él, a causa de la desobediencia no podían permanecer ante la presencia de Dios, del resplandor de su santidad, y no poseían la capacidad de poder volver al Creador. Y en ellos toda la humanidad cayó, “por cuanto todos pecaron, están destituidos de la gloria de Dios” (Ro 3:23). Sumergidos en el pecado, la propensión del hombre es ir en retroceso conforme se aleja del Señor, la decadencia espiritual trae consigo la perversión moral y social, no pudiendo discernir entre lo bueno y lo malo.
♥️ Pero Dios en su amor, cuando estábamos muertos en delitos y pecados, extendió su gracia y misericordia proveyendo un plan de salvación, enviando a su Hijo a morir en nuestro lugar. En la muerte de Cristo, el Dios santo se acercó al pecador perdido para decirle: ¡Ven a mí!
🛐 En Su soberanía nos hizo renacer, nos justificó, imputando la justicia de Cristo a nuestra cuenta. Cuando estábamos expuestos al juicio divino por el pecado, el Salvador tomó nuestro lugar, y en Él tenemos redención, somos reconciliados con Dios, disfrutando de paz con Él, no sólo a través de la salvación, sino como esperanza futura y presente, dependiendo y descansando, aún en este tiempo, en Jesucristo.
🕊️ Ahora bien, como consecuencia de haber atendido al llamado soberano de Dios, siendo justificados en Cristo por la fe, restaurados, regenerados, hemos de andar en el Espíritu, muertos al pecado, por la gracia inmerecida de Dios y su misericordia que se renueva cada mañana. Y este andar, refiere a la vida práctica, cotidiana, a adelantar por el camino, revistiendo de importancia cada paso que damos, los cuales deben ser consecuentes con la fe que profesamos, pues hemos sido salvos para ser santos, para vivir apartados para Dios, en obediencia, en adoración en espíritu y en verdad.
🔥 Y ¡me encanta! el énfasis que Pablo le da al “para” pues suministra un propósito a la separación, que es para Dios, restando importancia a todo aquello de lo que nos debemos separar, porque nuestro norte es vivir para agradar a Dios, a Aquél que hizo todo lo que había que hacer para salvarnos.
🙌🏻 Al darnos cuenta del amor de Dios, la reacción como hijos suyos, como su remanente fiel, como su pueblo escogido, será una entrega total a Él, una vida de obediencia en gratitud, pues no nos pertenecemos, somos del Señor, nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, nuestro diario andar debe concordar con el estándar de santidad de Dios, exteriorizando con el testimonio nuestra condición interior, siendo transformados por la obra del Espíritu y la Palabra de Dios, para pensar como Él.
🙇🏻♂️ Podremos entonces, presentarnos como sacrificio vivo, conforme a la nueva vida que recibimos en Cristo; un sacrificio santo, consagrado para Dios, presentando nuestros miembros como instrumentos de justicia; y un sacrificio agradable a Dios, pues cumple con las exigencias divinas.
🧠 Al transformar nuestras mentes, nuestras estructuras de pensamiento de acuerdo a la Palabra de Dios, esto se reflejará en lo que pensamos de nosotros mismos y de los demás, pudiendo ser intencionales en el amor al prójimo: a nuestros hermanos en la fe y aún por los perdidos y por los que nos persiguen, siendo canales de bendición a otros, procurando la mutua edificación a través de los dones recibidos, perseverando en la oración; acompañando en las luchas, agonizando juntos por amor, rogando e intercediendo en el nombre de Jesús, abundando en el fruto del Espíritu.
🙇🏻♀️ Podemos entonces concluir junto a Pablo, danto toda gloria y honra a Dios, por lo que hizo por nosotros y en nosotros. Ro 16:27 afirma “al único y sabio Dios, sea Gloria mediante Jesucristo para siempre. Amén.”