El amor es la única corona universal de excelencia que está al alcance de todos los seres humanos, y que es capaz de enriquecerles su vida espiritual, independientemente del talento, la capacidad, el ingreso económico, la educación, la posición en la sociedad, el oficio, etc. que tengan.
Jesús es amor, y por eso se puede decir, que el amor es también el pan de la vida espiritual humana.