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Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.
S. Juan 16:13 RVR1960
La revelación de nuestro propósito
El Espíritu Santo está a cargo de revelar nuestro propósito único, irrepetible y eterno. El Espíritu elige la forma como revela nuestro propósito, y es diferente para cada persona.
Algunas pautas importantes para recibir revelación:
1) Conocer a Dios
Nadie puede conocer su propósito sin primero conocer a Dios. Cuando lo conocemos, descubrimos quiénes somos y volvemos nuestros corazones hacia Sus propósitos. Necesitamos buscar al Señor porque, la única forma cómo podemos entender realmente para qué fuimos creados, es estando alineados al único Dios verdadero. Debemos dedicar tiempo y esfuerzo a conocerlo mejor, a comprender Sus planes y nuestro papel en ellos.
Cuando realmente conocemos a Dios, dejamos de cuestionar y resistir Su voluntad para nosotros.. Jesús dijo: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen” (Juan 10:27). Con esta palabra de las ovejas, el Señor se refiere a las personas que tienen un pacto con Él, a los que conocen Su corazón, Su amor y Sus enseñanzas, y a los que le obedecen fielmente y de todo corazón.
La mejor manera de conocer a Dios es reconocer Su voz, y una de las formas como Dios nos habla es a través de Su Palabra escrita. En la Biblia, Dios nos revela quién es. Él mismo inspiró las Escrituras para darse a conocer a la humanidad. Cuando conocemos la Palabra de Dios, lo conocemos a Él, porque Su Palabra nos habla de Su naturaleza y Su voluntad.
Además de conocer la Palabra de Dios, debemos estar en comunión continua con Él a través de la oración, el ayuno y la búsqueda diaria de Él. “La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, y a ellos hará conocer su pacto” (Salmos 25:14).
Si queremos conocer nuestro propósito, debemos llegar a conocer a Dios de una manera más profunda. Una forma significativa de hacerlo es adorándolo. Es durante la adoración que Dios se nos revela, y en esa revelación viene el conocimiento de nuestro propósito. A medida que nuestra relación con Dios crece, recibiremos más revelaciones de nuestro llamado.
2)Para cumplir nuestro propósito, debemos estar en el ambiente espiritual, mental, emocional, físico y geográficamente, correcto. S
Reflexionemos en el ambiente actual en el que vivimos, en todas las áreas de nuestra vida y en lo que hacemos para preparar y adecuar ese ambiente para el desarrollo de nuestro propósito,por ejemplo puede ser algo simple, como organizar mejor nuestro tiempo y espacio para un mayor servicio a Dios, hasta algo complejo como discernir con quien nos relacionamos y compartimos nuestro tiempo. Reconozcamos que si no estamos en el entorno adecuado, esto será de impedimento para lograr nuestro propósito.
3) Servir a la visión de la casa del Padre
En términos de propósito, la visión es la perspectiva de Dios sobre nuestro futuro. Esto es lo que el Señor nos revela a medida que desarrollamos una relación íntima con Él.
Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.
2 Timoteo 3:16-17 RVR1960
Conociendo nuestro propósito
Si queremos conocer nuestro propósito, debemos ir a la Fuente, a la Persona que nos creó, y esa Persona es Dios. El Espíritu Santo de Dios es quien nos revela Sus misterios, y si tenemos hambre de descubrir nuestro propósito en la vida, Él está dispuesto a revelárnoslo. Nos mostrará la verdad de quiénes somos y la razón de nuestra existencia.
Es importante reconocer la diferencia entre el proceso de descubrir y el proceso de recibir revelación. Descubrir implica adquirir conocimiento a través de estudios, investigaciones, experimentos, estadísticas, etc. También se refiere a buscar lo que se desconoce. Recibir revelación, es un proceso sobrenatural en el que se abren nuestros sentidos espirituales y nuestro entendimiento se ilumina.
Cuando recibimos revelación, este conocimiento viene directamente de Dios por el Espíritu Santo. Como hemos visto, Dios nos da señales o indicadores de nuestro propósito, que implican procesos naturales de observación y análisis, pero debemos establecer esas señales e indicadores junto con la revelación de Dios de Su propósito para nosotros, confirmando nuestro llamado.
El proceso de recibir revelación es esencial para entender nuestro propósito lo cual no es la profesión que desempeñamos y para la que estudiamos y nos capacitamos en universidad o en algun instituto de estudios terciarios. Los dos bien pueden coincidir. Sin embargo, la educación es una función del reino natural, mientras que el propósito, aunque opera en lo natural, tiene características espirituales y su efecto es sobrenatural y eterno. Por lo tanto, la educación puede prepararnos para un trabajo, pero no nos prepara para un propósito eterno y sobrenatural que es el plan y diseño de Dios para nuestra vida
Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.
Romanos 12:3 RVR1960
El propósito de Dios para mí vida.
Estuvimos hablando la semana pasada que Dios tiene un gran propósito para cada uno de nosotros y vimos que hay señales que nos indican Su Propósito.
Pensemos como un indicador las ideas que ocupan nuestra mente. Nuestra mente puede estar
pensando en asuntos relacionados con la familia, el ministerio, los negocios, la justicia, la educación o la medicina, la sociedad,etc. Debe comenzar a prestar atención a sus patrones de pensamiento, porque estos le ayudarán a revelar su propósito. El pensamiento produce acción, y la acción repetida o persistente crea un hábito. Hay buenos y malos hábitos, pero todos los buenos hábitos están relacionados con el propósito.
Un deseo de perseguir un asunto en particular lo que sea que usted busque, procure y persiga continuamente y con diligencia, es un indicador de su propósito. Consideremos lo que perseguimos con ahínco tanto en nuestros pensamiento como en nuestras acciones.
Cuando somos movidos a compasión por otros, vemos en la palabra que,
Cuando Moisés vio a un hebreo igual que él ser golpeado por un egipcio, fue movido por el sufrimiento de su hermano. Esto ocurrió porque el llamado en su vida era liberar a su pueblo de la esclavitud y la opresión. Jesús fue movido a compasión por la condición de vida de las personas que encontraba mientras recorría ciudades y villas y enseñaba en sus sinagogas. Debemos aprender a discernir el propósito de Dios para nosotros por aquello que nos mueve a compasión.
Una pasión buena lo que despierta una “pasión buena” en nosotros es otro indicador de nuestro propósito. Es un gran deseo, un fuego interno que nunca se apaga. Esa pasión produce una fuerte motivación para ser o hacer algo en la vida. La pasión de Moisés era estar en la presencia de Dios y hablar con Él cara a cara. La pasión de Josué era luchar hasta que el pueblo de Dios hubiera conquistado la tierra prometida. La pasión de David era adorar al único Dios verdadero con todas sus fuerzas. La pasión de Juan el Bautista era preparar el camino para el Mesías. La pasión de Pablo era predicar el evangelio a los gentiles. ¿Que lo apasiona en su vida?
Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo.
1 Corintios 15:10 RVR1960
El propósito desata favor de Dios
Dios creó todo con propósito
Las personas que desconocen su propósito, a menudo no se encuentran ni se aceptan a sí mismas, por lo que terminan compitiendo con quienes las rodean. Intentando copiar o imitar a otra persona, buscando ocupar el lugar que le corresponde a otro. Dicha competencia surge de la falta de identidad y de ignorar el hecho de que cada individuo tiene un propósito distinto en la vida.
Dios tiene un propósito para todos y para todo lo que Él ha creado. Podemos definir propósito como “la intención original o la razón por la cual algo fue creado”. En el caso de los seres humanos, nuestro propósito es la intención original de Dios; la determinación y el deseo que Dios tuvo cuando nos dio vida. La referencia de nuestra “creación” por Dios, no es precisamente la de nuestro nacimiento en el parto , sino a cuando Él nos diseñó en la eternidad, fuera del tiempo kronos, o del tiempo cronológico bajo el cual operamos en el mundo.
Al contrario de lo que mucha gente piensa, la vida comienza en el cielo, no en la tierra. Dios nos diseñó en lugares celestiales antes de que viniéramos a vivir en la tierra. Como todo en Dios comienza con Su intención original, fuimos una idea totalmente formada en su mente antes de recibir nuestros cuerpos físicos. Por lo tanto, podemos decir que, antes de nacer, ya “somos”, y nuestro Creador ya nos dio un propósito único.
El propósito nos da significado
El propósito le da significado a nuestra vida porque, una vez que lo seguimos, comenzamos a marcar la diferencia en el mundo. Sin propósito, nuestra vida cotidiana carece de sentido; se convierte en un simple acto de ver cómo pasa el tiempo. En efecto, quienes viven sin conocer su propósito actúan de manera irresponsable porque no saben cómo valorar adecuadamente su vida y terminan desperdiciándola. Esta es la razón por la cual muchas personas viven infelices, insatisfechas, vacías, desenfocadas, deprimidas y solas.
Además, Dios le ha dado a cada ser humano un período de tiempo para cumplir su propósito en la tierra. Por eso es necesario que comprendamos y comencemos a cumplir ese propósito lo antes posible. ¡No podemos perder tiempo! Debemos vivir con una misión clara y definida para nuestras vidas. La Biblia dice: “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora” (Eclesiastés 3:1). Es hora de descubrir su propósito y comenzar a lograrlo!
Es imposible reconocer nuestro propósito haciendo uso solamente de nuestro intelecto; más bien, es el Espíritu Santo quien nos lo revela y confirma., Dios nos ha diseñado a cada uno de nosotros de una manera tan particular que nos da ciertos indicadores de nuestro propósito. Son una especie de sellos únicos del destino que Dios ha designado para nuestra vida desde antes de la fundación del mundo. Estos son algunos de esos indicadores:
Yo trabajo en educación y me manejo con indicadores de riesgos para los estudiantes ,como la repitencia , descuido, abandono , etc.
En Dios vemos indicaciones de injusticia, pobreza, ignorancia, inmadurez, enfermedad, depresión, enfermedades mentales, matrimonios rotos y tantas otras circunstancias o problemas, entonces sientes una impotencia y, que tienes que hacer algo al respecto. Estos sentimientos son una indicación de tu verdadero propósito, lo que va a determinar un cambio positivo en los ámbitos espírituales en favor de lo que está a tu alrededor en cuanto a personas y a la sociedad.
según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado,
Efesios 1:4-6 RVR1960
Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones.
Jeremías 1:5 RVR1960
Fuimos creados con propósito.
los mayores problemas de la humanidad es que muchos hoy en día no entendemos el propósito y arguimos, es la falta de tiempo, las muchas horas de trabajo. Verdaderamente, es el cansancio y el vacío que sienten, incluso después de estar involucrados en muchas actividades y tareas, no tienen una dirección clara en la vida o no saben lo que en realidad quieren lograr.
Todo ser humano quiere saber el propósito de su existencia. De hecho, hay cuatro preguntas principales a decir de nuestro apóstol Guillermo Maldonado que todos buscamos responder durante nuestras vidas: (1) “¿Quién soy?” Esta es una pregunta de identidad. (2) “¿De dónde vengo?” Esta es una pregunta de origen. (3) “¿Por qué estoy aquí?” Esta es una pregunta de propósito. (4) “¿A dónde voy?” Esta es una pregunta de destino. Cuando encontremos las respuestas a estas preguntas cruciales experimentaremos la auténtica felicidad. Y el único que puede revelarnos las respuestas es nuestro Creador.
Si no conocemos nuestro propósito es como mar caminar sin rumbo ; sin arribar a ningún lado.
Muchos hombres y mujeres se van de este mundo sin haber conocido y entendido su propósito, para qué Dios los creó. Cuando no tenemos un sentido en nuestra vida, todo e incluso el tiempo es una carga difícil de llevar. Contrariamente, los que conocen su propósito caminan seguros por la vida e incluso son perseguidos por las bendiciones ciertamente el bien y la misericordia los siguen todos los días de su vida. El verdadero éxito está en hacer la voluntad de Dios y cumplir el propósito por el cual fuimos creados. Todo lo demás son añadiduras.
Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.
S. Mateo 17:20 RVR1960
Necesitamos ser transformados
Cuando podemos reflexionar sobre nosotros mismos y nos damos cuenta que necesitamos una verdadera transformación, dejamos de mirar y ver qué los demás deben cambiar sacamos nuestro enfoque de los demás y lo ponemos en nuestra vida. Para que veamos resultados en nuestras vidas, hay algo que tenemos que hacer primero. tomaremos el pasajes que leímos , en que Jesús habló de causa y efecto .
Mateo 17:20
Jesús dijo: “—Por la poca fe que tienen —les respondió—. Les aseguro que, si tuvieran fe tan pequeña como un grano de mostaza, podrían decirle a esta montaña: 'Trasládate de aquí para allá', y se trasladaría. Para ustedes nada sería imposible”.
Ciertamente, Jesús dijo que nada es imposible para los hijos de Dios, nada era ni es imposible para El, así que podemos afirmar esto es verdad. Pero, si todo lo que hacemos es decir “nada es imposible”, hemos perdido el enfoque solo vimos una parte de la palabra y no vimos la causa para que nada sea imposible, que habla sobre la necesidad de tener fe. Y la mejor de todo esto es, que no necesitamos una gran fe, descomunal solo necesitamos la fe del tamaño de una semilla de mostaza. Una semilla de mostaza mide alrededor de 1-2 milímetros. Esa es realmente una cantidad pequeña de fe. Dios no nos está pidiendo una fe perfecta, ¡solo algo de fe! Con certeza, Él se encargará del resto.
Juan 8:31-32
”Jesús se dirigió entonces a los judíos que habían creído en él, y les dijo: —Si se mantienen fieles a mis enseñanzas, serán realmente mis discípulos; y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres“.
Todo ser humano es un programador de libertad en todo momento de la vida. Básicamente, hay pocas cosas que se experimenten tan profundo como el sentimiento de libertad. Para un hijo de Dios vivirla y encontrar la libertad es creer que la palabra es si y amén es la certeza de vivir lo que Jesús nos enseñó.
Cada uno no puede estar intentando encontrar su propia versión de la verdad, pero debemos mantenernos firmes en la Palabra de Dios. Ella es la fuente de verdad para los hijos de Dios, que creen en Jesucristo.
Para que crezcamos en nuestra fe, hay cosas que debemos hacer. El andar en el Espíritu es un campo de entrenamiento donde nos capacitamos para volvernos como Jesús. Nunca seremos perfectos, lo que significa que estaremos en este trayecto hasta que dejemos la tierra. Siempre obtendremos un gran abanico oportunidades para hacer crecer nuestra fe.
Y en un de repente seremos transformados a imagen y semejanza de Cristo y podremos viviruna vida de progreso y nos alentaremos para ser esforzados y valientes sabiendo que Dios realmente terminará la obra que ha comenzado en nosotros.
Meditemos,en esta mañana, los requisitos de fe y verdad, y pídanos a Dios que nos muestre en qué debemos madurar para buena obra.
Sígamos leyendo las Sagradas Escrituras, buscando pasajes que tengan nos impulsen a buscar las causas que provocan efectos de transformación . Pídamos a Dios que nos muestre en qué estás buscando un resultado antes de poner un esfuerzo.
Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
Jeremías 29:11 RVR1960
Deléitate en el Señor
Muchas veces nuestras oraciones no reciben respuesta la palabra dice pedís y pedís mal, porque pedís, para vuestros propios deleites.
Salmos 37:6 dice: “Deléitate en el Señor, y él te concederá los deseos de tu corazón”. (NVI) Este es un versículo que a menudo se cita mal. Con frecuencia nos enfocamos en la segunda mitad que dice que Dios nos concederá los deseos de nuestro corazón, hoy vamos a enfocarnos en la primera parte: que es deleitarnos en Dios.
Cada día de nuestras vidas, tenemos proyectos, planes, deseos y necesidades que van en contra de la voluntad de Dios. La acción de deleitarnos en Él, alinea nuestros deseos para que sean aquellos que Dios quiere concedernos. Cuando nos deleitamos en Él, entonces nos concede con complacencias los “deseos de nuestro corazón”porque, probablemente, están en correspondencia con los suyos.
Bien, los planes y los deseos de Dios sobrepasan por mucho a las nuestros. Podemos pensar que lo que proyectamos es grandioso y maravillosos, pero, si los amoldamos a esos planes con lo que Dios tiene preparado para nosotros, nos maravillaran las cosas buenas que Él tiene pensadas para sus hijos.
El significado de deleitarnos en Dios es: Encontrarnos con Dios verdaderamente y tener la plenitud de conocerlo y seguirlo.
No se trata solamente de disfrutar sus bendiciones y los dones que nos da, sino de deleitarnos en Él y en quien Él es. Cuando lo hacemos, nuestros proyectos, planes y deseos son transformados por su influencia a través de Su Santo Espíritu.
No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.
Gálatas 6:9 RVR1960
¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis.
1 Corintios 9:24 RVR1960
Sirviendo y cosechando
Muchas veces parece más fácil simplemente rendirse, porque la mente que el enemigo quiere que tengamos es una mente fracasada, pero Cuando lo intentamos e intentamos e intentamos, y no nos cansamos de intentar, y aunque no veamos ningún resultado de nuestro trabajo. Aún así seguimos creyendo y confiando, todo lo puedo en Cristo que me fortalece Y aunque sabemos que es más fácil que la maleza eche raíces en nuestras vidas a que lo haga una planta que dé fruto, Aún así no te detengas es con valor y esfuerzo. Dios no es Dios de vagos sino de esforzados y valientes.
Gálatas 6:9 dice: “No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos”.(NVI) Aunque hacer las cosas correctas, escoger perseverar nos resulte difícil, no nos rendiremos, cuando no vemos resultados..Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados no den mantenimiento, Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales;
Habacuc 3:17 RVR1960
.. Pero si queremos “cosechar”, no podemos darnos por vencidos.
Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.
Jeremías 29:11-13
Los planes del Padre son perfectos para tu vida
Dios mismo habla en primera persona y te habla a ti, en esta mañana, El Espíritu Santo dice:
Porque yo sé los planes que tengo para ustedes, dice el Señor. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza"
La escritura revela la verdad de los planes de Dios que debes saber: uno son buenos, ahora un buen plan para ser desarrollado puede llevar tiempo. Dios les dijo a los israelitas que estarían en cautiverio durante 70 años. Nosotros somos ansiosos y afanados pero el afán o la ansiedad nos estorban para ver el otro lado de las promesas de Dios. A veces, puede parecer que Dios se está demorando una eternidad en revelarte Su plan. La realidad es que es posible que el resultado completo de lo que Dios soltó para tu vida. ¡Podría estar impactando a generaciones venideras y nosotros no llegaríamos a saberlo o quizás si lo veamos y no solo con los ojos de la fe.los tiempos son de Dios pero la fe es nuestra y es contada por justicia. Por la fe el justo vivirá y le irá bien.
Las temporadas de espera traen recompensa por ello nuestra fe es contada no perdida. Dice la escritura que Dios ordenó a los israelitas que esperaran durante setenta años. Pero también Les dijo que trabajaran por la paz y la prosperidad de la ciudad a la que los envió. El que quiera oír Oiga, La situación que estás viviendo o viendo, es para trabajar por la paz y la prosperidad de tu Ciudad, trae el reino de los cielos a reinar sobre tu barrio, tienes que delimitar tu territorio y no ser escaso, corona virus en el nombre de Jesús No tocas mi barrio, la destrucción y violencia no tiene lugar donde yo piso, está escrito que lo que toque la planta de mis pies es bendito hago correr la bendición y la luz del evangelio resplandece sobre las tinieblas, No pierdas la oportunidad de ser de impacto para el Reino de Dios en este momento por estar esperando un momento que todavía no fue soltado, llenate del Espíritu de Dios y comienza andar sus planes y no los tuyos.
Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.
S. Juan 10:27-28
Refugiados en Dios.
Los evangelios nos relatan la verdad de Jesucristo y celebran el hecho de que Dios el Padre nos rescató y salvó para vida eterna y, nada ni nadie podrá arrebatarnos de su mano. Así El lo escribió y lo hará.
Mientras estemos en este mundo tendremos problemas y aflicciones, Jesús prometió que Él sería nuestra torre fuerte, nuestro más alto escondite, nuestra fortaleza, nuestro refugio.
El salmo 91 nos expresa lo que Dios está dispuesto a hacer por nosotros si decidimos hacer de Él nuestro refugio en medio de la tempestad:
El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en quien confiaré. Él te librará del lazo del cazador, De la peste destructora. Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y adarga es su verdad. No temerás el terror nocturno, Ni saeta que vuele de día, Ni pestilencia que ande en oscuridad, Ni mortandad que en medio del día destruya. Caerán a tu lado mil, Y diez mil a tu diestra; Mas a ti no llegará. Ciertamente con tus ojos mirarás Y verás la recompensa de los impíos. Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza, Al Altísimo por tu habitación, No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada.
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