Hay fechas que parecen pequeñas semillas plantadas en los márgenes de la historia, y que con los siglos terminan convirtiéndose en bosques enteros de símbolos, rituales y relatos. Una de ellas germinó un 4 de diciembre de 1621, cuando 38 colonos ingleses desembarcaron en la costa de Virginia, exhaustos por el viaje, entumecidos por la humedad del Atlántico y asombrados ante ese territorio inmenso que todavía no sabían comprender.