La mayoría de los creyentes cristianos hemos escuchado hablar acerca del "día de reposo". No obstante, pocas veces reflexionamos acerca del sentido de reposo al que se refiere la Palabra de Dios. Cuando Nuestro Dios reposó al séptimo día de la creación, ciertamente no se refería a un descanso por fatiga-- siendo Él Omnipotente-- sino que separó un tiempo específico para contemplar la obra creada de acuerdo a Su Voluntad; el reposo es entonces, no solo un tiempo de descanso, sino de contemplación, y también un acto de amor.