Jesús camina afuera hacia pueblos paganos, para mostrar algo a sus discípulos, y este algo es la fe que puede encontrar en pueblos no judíos, en pueblos paganos, y Jesús se encuentra con una mujer Cananea, que lo reconoce como el Hijo de David, el Mesias, y se postra ante él para adorarle, ya que lo reconoce como el pan vivo bajado del cielo, un buen ejemplo para toda la humanidad, reconocer a Jesús como Dios, el pan vivo bajado del Cielo.